jueves, 4 de septiembre de 2014

EXPONERTE PÚBLICAMENTE

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¡Ese miserable armario de las escobas! ¿Cuántas Brujas hay estos días? Unas cuantas, aunque imagino que su número se ha reducido significativamente desde que empecé a estudiar ocultismo. A pesar de que es sorprendente ver a tantos profesionales en pleno vuelo sobre sus proverbiales palos de escoba, las personas en general todavía saben muy poco sobre nosotros.

Sin duda, me considero un defensor de lo que puede ser el siguiente paso del proceso: difundir el conocimiento a la gente. Si has salido cómodamente del armario de las escobas, dispones de numerosos métodos para conseguir que las personas comprendan mejor tu camino.

Plataformas privadas o públicas

Habitualmente solía mostrar con orgullo mis collares y talismanes de pentáculos, ahora sólo llevo mis joyas en ciertas ocasiones. Algunos profesionales creen que es bueno llevar joyas sagradas tanto para protegerse uno mismo como para enseñar a otros que tal vez nos pregunten sobre el significado de dicho simbolismo. Este tipo de enfoque, que contempla tanto el orgullo como el activismo a través de la educación, es un magnífico primer paso para familiarizarse con la variedad de perspectivas que tiene la gente en general respecto a las visiones paganas y mágicas.

Si te sientes cómodo hablando en público, plantéate hablar en concentraciones públicas o como representante pagano de asociaciones universitarias (habla con los departamentos de antropología y sociología, ¡nos adoran!), o presenta talleres y conferencias en tu localidad. Si se te da bien escribir, tomarse unos minutos para redactar cartas para los editores de revistas y periódicos locales e internacionales puede ser de gran utilidad; de hecho, los medios de comunicación tienden a considerar los comentarios de una persona como la “opinión de muchos” lectores o espectadores. En otras palabras, tu carta puede ayudar a moldear el enfoque sobre el tema de los medios de comunicación. Esto, a su vez, tiene un efecto dominó sobre un gran número de lectores o espectadores. Tus comentarios no tienen por qué ser presuntuosos, y ni siquiera es necesario mencionar tu camino espiritual. He descubierto que las postales son muy eficaces a la hora de alcanzar un gran número de medios de comunicación porque son fáciles de leer, mientras que los correos electrónicos breves (que pueden copiarse y pegarse fácilmente) son más adecuados para imprimir. Personalmente, por lo general, utilizo los dos métodos de forma simultánea.

Adaptarse al público

No tiene nada de malo el hecho de que no te refieras a ti mismo como “brujo” si no te dedicas completamente a la causa o si sientes que el término te limita por la razón que sea. Una de las cosas más hermosas de la espiritualidad del siglo XXI es que todos tenemos la opción de investigar y combinar varias culturas y sus prácticas. A pesar de considerarme brujo, por ejemplo, también soy thelemita, mago, ocultista, empático, médium pasable, lector del tarot y chamán mediocre. Mi base, sin embargo, es la Wicca y la brujería neopagana, por eso me gusta atraer la atención del público a esa esfera en particular. Tanto los medios de comunicación como el público en general responden a distintas categorías y etiquetas, por eso es importante adaptarse en función de la situación. Si estoy comunicándome con alguien de un medio de comunicación, no tengo ningún reparo en alterar ligeramente mi vocabulario y los términos que utilizo para definirme con el fin de adaptarme a dicho medio. Si tuviera que escribir una carta al editor de una revista cristiana, tal vez me referiría a mí mismo como místico o curandero en lugar de pagano o brujo, simplemente porque un enfoque a medida es probable que llegue a un público más amplio y logre comunicar mi punto de vista y mis opiniones sin necesidad de ser infiel a mis principios o de engañarme.

Aunque en un medio de comunicación tal vez lleves un sombrero más New Age y en otro un modelo más propio de alguien que rinde culto a la naturaleza, el Samhain es el momento idóneo para ponerte tu sombrero de bruja. A los periódicos, las revistas, los medios locales y los medios internacionales les encantan profundizar en los mitos de Halloween durante esta época. ¿Por qué no disfrutar del esplendor de nuestros típicos estereotipos durante este período? Es una oportunidad perfecta para disipar mitos habituales.

Aunque muchos profesionales rehúyen de términos como fe, creencia o Dios, la gente los asimila con facilidad porque se siente más cómoda con conceptos de uso común. Hablar públicamente de tu experiencia gnóstica de conectar con los espíritus elementales de la naturaleza te arriesga al escrutinio del público, pero hablar sobre tu creencia en la interconexión de la humanidad y la naturaleza puede lograr una reacción más favorable.

Sin lugar a dudas, el mero estereotipo que conlleva la palabra bruja puede hacer que algunas personas pierdan el interés. Hablar sobre las similitudes entre el arte y la espiritualidad de los nativos americanos o las raíces wiccanas de la masonería y los ciclos de cosecha de los celtas antiguos puede dar a las personas una perspectiva más positiva y realista desde el principio. De igual forma, muchas personas no están preparadas para deshacerse de sus prejuicios y no escucharán nada de lo que digas, pero no te preocupes: ése es su problema, no el nuestro.

Centrarte en la causa común

Si realmente deseas exponerte públicamente, recuerda que los demás te considerarán un representante de nuestra comunidad, incluso aunque digas repetidamente que no eres la voz de todas las brujas. Es inevitable. Por este motivo, sería una insensatez abordar una situación pública con ira u hostilidad a menos que se estén violando los derechos humanos o animales. Sería desconsiderado hablar mal de otras religiones o partidos políticos, incluso aunque estés denunciando su intolerancia. Sería absurdo manifestar que tienes más conocimiento del universo que otra persona que tal vez esté tratando de dar lo mejor de sí. Cuando te dirijas al público, eres la voz de nuestra comunidad, te guste o no. Aunque pueda evocar una intimidante sensación de responsabilidad, también te engrandece por tu valentía de querer divulgar el conocimiento a expensas de que te juzguen.

Cuando te dirijas a los medios de comunicación o al público en general, es aconsejable recalcar la importancia de la diversidad. Si te centras en partes más agradables y fáciles de asimilar, llegarás a un público mucho más amplio. Hablar de tu perspectiva sobre la compasión y la aceptación del ser humano te da una imagen positiva ante los ocultistas éticos, lo que contribuye a la evolución de la expresión religiosa y la unidad global.

Además, si algo te lleva a hablar de los derechos civiles, de la pobreza o de cualquier otra causa, puedes mostrar a los demás aquello que defiendes implicándote en tu comunidad y ayudando a otros miembros marginados de la sociedad. Aunque existen muchos, un grupo que muchas veces se pasa por alto es el de los presos. El trabajo del personal penitenciario consiste en ayudar a los presos a conocer sus derechos, practicar sus ceremonias y dirigirlos hacia un camino correcto. Muchas veces, aquellos que realmente se arrepienten de su conducta tienen gran necesidad de curarse, de recibir apoyo y de establecer lazos de amistad.

También debes conocer tu historia. Muchos grupos religiosos menos tolerantes confían en que las habladurías son hechos históricos, y nosotros no queremos caer en esa categoría. No rehúyas de la bibliografía académica; es uno de nuestros mejores recursos para comprender la evolución espiritual y religiosa. Con el tiempo, muchas teorías históricas pueden cambiar porque se descubren nuevos hallazgos. Un ejemplo es el del período de la caza de brujas. Durante años, muchos manifestaron la idea de que la iglesia católica romana había quemado en la hoguera a nueve millones de brujas durante la Edad Media. Sin embargo, los investigadores han determinado que unas 40.000 o 50.000 brujas fueron acusadas y la mayoría ahorcadas a principios del período moderno. Además, la Wicca es una práctica moderna basada en la masonería, el paganismo celta, las tradiciones del Grimorio occidental y otros sistemas, y no de un culto a la diosa perseguido desde la antigüedad pero que se ha preservado. Si indagamos en nuestra historia, podemos ofrecer la perspectiva de una evolución más realista de nuestra comunidad para aquellos que sienten la curiosidad de saber más sobre la misma.

Como nuestra filosofía de vida no consiste en absoluto en convertir a los demás para que adopten nuestras prácticas relativamente libres de dogmas, creo que es nuestro deber y responsabilidad abrir la puerta mágica para las personas que puedan estar interesadas. Darnos a conocer en la esfera pública es una de las formas con las que podemos ayudar a difundir el conocimiento de nuestra historia y prácticas y dar a un mayor número de personas una perspectiva más amplia de sus opciones espirituales. Cuanto más simple sea el enfoque y mayor el respaldo de la comunidad, más accesibles y aceptables serán nuestros importantes mensajes para el público.

Para terminar, recuerda que nosotros, los paganos, los wiccanas, los magos, los ocultistas, los chamanes, los místicos, etc., somos frutos del mismo árbol. Aunque cada vez más profesionales prefieren distanciarse de etiquetas con las que no se sienten identificados, es esencial recordar nuestra unidad mágica y espiritual –y permanecer juntos como una comunidad de ideas afines- cuando divulguemos ante el público el conocimiento de nuestros caminos poco comunes.

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