viernes, 24 de febrero de 2012

JÚPITER

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           Júpiter  representa el Poder Ejecutivo. A mitad de camino entre lo divino y lo humano, Júpiter nos induce a actuar, a movernos pase lo que pase, corriendo el riesgo de equivocarnos al maniobrar.
            Júpiter es el generador de los deseos; es el que planta en nosotros la semilla de las emociones, esas emociones que movilizarán a la criatura humana y la impulsarán a correr en pos de un deseo. Si Júpiter no existiera, la Humanidad permanecería contemplando lo Eterno, dejándose mecer por la música de las esferas, pero sin entrar en el circuito de las experiencias, de modo que la tarea colonizadora del Universo no sería llevada a cabo.
            Cuando en un tema personal Júpiter se encuentra en posición fuerte y bien aspectado, sobre todo si es iluminado con un aspecto del Sol, es señal de que la persona se verá agitada por los deseos y será manantial de vida, fuente de situaciones. En la mitología vemos como Júpiter/Zeus engendra hijos por doquier. Se los “hace” a las diosas, a las heroínas, a las ninfas, a las mortales y se transforma en rayo, en toro, en lluvia de oro, con tal de conseguirlas. Júpiter es la fecundidad y esté donde esté genera vida.clip_image003
            Cuando Júpiter está apagado, vacío de aspectos, sin recibir la luz del Sol, nos da el perfil de una persona timorata, pobre en deseos, temerosa ante cualquier iniciativa prefiriendo inhibirse antes de correr el riesgo de equivocarse.
            Júpiter es el gran constructor de la sociedad, en lo bueno y en lo malo.
Cuando Júpiter está en buenas relaciones con Saturno, actúa de acuerdo con las leyes y reglamentos que éste ha decretado. Pero cuando forma malos aspectos con el legislador Saturno, actuará a la contra, fuera de la ley, fuera de los cauces establecidos, dando lugar al perfil del rebelde, del opositor; del que, en cualquier situación, está en la contra.
Hablar de Júpiter es hablar de poder e indica que la persona será poderosa en los asuntos relacionados con el signo sobre el cual el planeta se encuentra.
En signos de Fuego, Júpiter dará Poder Espiritual, llevando a la persona a convertirse en un gurú, en un guía, en alguien que señala a la sociedad el camino.
En signos de Agua, dará un Poder Emotivo, comunicando a la persona la posibilidad de conseguir lo que desea, por las buenas o por las malas (con aspectos positivos o negativos). Será el seductor, el experto en la manipulación de los sentimientos, el que suscita grandes emociones en los que se acercan a su esfera.
En signos de Aire, dará un Poder Intelectual y hará que el individuo se imponga por sus ideas, buenas o malas. Será el filósofo de combate, el ideólogo abanderado, cuyo poder de convicción es enorme.
En signos de Tierra, dará al hombre que triunfa en las realizaciones prácticas, en los negocios, en los asuntos de dinero. Los malos aspectos pueden llevar al individuo a la ruina material, pero no importa, lo superará, reedificará su fortuna y como acabará aprendiendo de sus errores, terminará en la opulencia.
Los atributos de Júpiter se llaman: Alegría, Optimismo, Buen Humor, Bondad, Generosidad, Jovialidad, etc., y lo negativo proviene del exceso de esas virtudes. En el Zodíaco es el regente de Sagitario y Piscis. A través de Sagitario canaliza el Pensamiento Divino y lo sitúa allí donde debe estar. A través de Piscis controla las emociones y deseos que exterioriza el individuo.
Esta tarea la realiza estando en uno u otro signo, pero cuando no está en ellos, puede surgir lo que de negativo tengan ambos signos.