lunes, 13 de febrero de 2012

LA MUERTE DEL DIOS SOLAR

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La muerte y resurrección del Dios Solar en el entorno del Equinoccio de Primavera son aspectos tan difundidos como el de su nacimiento en el Solsticio. En esa época se recordaba la muerte de Osiris, a quien se le representaba sobre un círculo con los brazos extendidos en clara relación con los 4 elementos: pies en Cáncer (Agua), cabeza en Capricornio (Tierra), brazos en Aries (Fuego) y Libra (Aire). El hombre así representado es el hombre completo, aquel que integra en su esencia los 4 elementos, el súper-hombre. No había en dicha representación ninguna connotación de dolor, sino más bien el símbolo del triunfo y su actitud de brazos abiertos, la de otorgar bendiciones.

clip_image002Tammuz en Siria y Babilonia, Mithra en Persia, Dionisio en Grecia, y otros más, eran igualmente llorados en su muerte en la misma fecha.

Es igualmente interesante señalar que el período que precede a la muerte en el Equinoccio –la Cuaresma-, en el que se imponía el ayuno, es una figura instituida en todas esas mismas civilizaciones anteriores al Cristianismo, en las que se veneraba a un Dios Solar: Egipto, México, Persia, Asiria y otras.